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        Muchas personas se preguntan cuál es el primer paso para afrontar una situación compleja, especialmente cuando no existe una solución inmediata o evidente.

La respuesta puede parecer sencilla, incluso demasiado obvia. Sin embargo, constituye el primer paso imprescindible y, en numerosas ocasiones, el más importante de todos: identificar con claridad qué está ocurriendo, comprender su contexto y definirlo con precisión.

Antes de decidir, actuar, corregir o buscar soluciones, es necesario saber exactamente ante qué realidad nos encontramos. Una definición errónea del problema conduce inevitablemente a decisiones erróneas. Por el contrario, una comprensión clara de la situación permite que los pasos posteriores tengan sentido y dirección.

Quizá la mejor imagen para comprender esta idea sea la de un vigía situado en lo alto de un torreón.

Su misión consiste en observar el horizonte e informar sobre cualquier presencia que pueda resultar relevante para la vida del castillo. Es la primera persona que aporta información y, por tanto, sobre ella recae una enorme responsabilidad.

Imaginemos que, en la distancia, aparece una comitiva acercándose. Si el vigía confunde a un grupo de amigos que llega de visita con una fuerza hostil dispuesta a atacar, provocará una cadena de decisiones desacertadas: se movilizarán defensas innecesarias, se generará alarma y se actuará sobre una interpretación equivocada de la realidad.

Por ello, la función esencial del vigía no es decidir qué hacer ni dirigir la respuesta del castillo. Su primera obligación es mucho más básica y, al mismo tiempo, mucho más trascendente: establecer con la máxima claridad posible qué es exactamente lo que está viendo en el horizonte.

Ese mismo principio es aplicable a cualquier situación compleja de la vida. Antes de actuar, interpretar o decidir, detente y define con precisión qué está ocurriendo realmente.

Porque una situación mal identificada genera respuestas equivocadas. En cambio, cuando el problema queda correctamente definido, una parte importante de la solución ya ha comenzado.

Bibliografía y autores relacionados

Russell L. Ackoff

Libro: The Art of Problem Solving
Año: 1978

Ackoff fue uno de los principales referentes del pensamiento sistémico y defendía que gran parte de los fracasos en la resolución de problemas se producen porque se intenta resolver el problema equivocado.

Cuanto mejor hacemos la cosa equivocada, más equivocados estamos.”

Antes de actuar con eficacia, hay que asegurarse de haber identificado correctamente la realidad que se tiene delante.

No existe solución válida para un problema mal definido.

 

Peter Drucker

Libro: The Effective Executive
Año: 1967

Drucker insistía en que una decisión eficaz comienza por comprender y definir adecuadamente la situación.

 “La fuente más común de errores en las decisiones de gestión es poner el énfasis en encontrar la respuesta correcta en lugar de formular la pregunta correcta.”

 

 

 

Asociación Reiki Barcelona

 

 

Ricard Montero i Costa

Shi-Han Reiki Reido, Tibetano, Gendei, Komyo Reiki Kai
Instructor de meditación y Desarrollo Personal
Máster Registros Akáshicos

Psicólogo
Economista